Por más que estos vaivenes de fechas que no le hacen ningún favor quieran empujarlo hacia el olvido, el Costa del Sol es todavía hoy, en 2008, un trofeo mayor. Así lo consideran los puristas malagueños, que en los 60 vieron pasar al Roma, Tottenham, Standard de Lieja, Benfica, Anderlecht, Racing de Avellaneda y Corinthians. Y en los 70 al Vasas o al Peñarol. Y así hasta que se enterró en un paréntesis ridículo durante 20 años al abrigo de la caída del CD Málaga. El Costa del Sol regresó en 2004, y aunque tardará tiempo, recuperará la solera perdida. Al menos eso creen algunos. Así que el Costa del Sol, aplazado el 19 de agosto por el penoso estado del césped, nos trae hoy al Borussia Dortmund, campeón de Europa en el 97 y orgullo de la Westfalia. Hoy ya no juegan Reuter, Julio César y Möller. Pero el Westfalenstadion sigue de bote en bote los fines de semana y su palmarés merece un reconocimiento. Es campeón europeo, intercontinental y de Recopa. Y perdió dos UEFA. Los jugadores del Málaga lo saben. "Ojalá jugásemos contra ellos en la Champions", suspiró ayer Peragón.
Apretado por el calendario, que le castiga ahora con dos salidas, será un día para los menos habituales, especialmente los malagueños como Gaitán o Jesule. Sus mayores le han debido hablar maravillas de este partido. El Dortmund de hoy es un equipo de entreguerras de la Bundesliga. Juegan Kovac, Petric y Valdez, ex del Werder Bremen. Hoy sólo se le pide que sea tan honesto como los equipos alemanes y que diviertan al personal, que no debería fallar a la cita. El club espera que sus incondicionales no fallen y se lo tomen como una fiesta.


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